Interpolación genealógica y construcción providencial del linaje colombino: Relectura crítica de los capítulos iniciales de la Historia del Almirante y su relación con la Historia de las Indias
Juan García Sentandreu
Director del Aula Colombina de la Real Academia de Cultura Valenciana
Resumen
El presente trabajo propone una reevaluación crítica de los capítulos iniciales (1–15) de la Historia del Almirante, tradicionalmente atribuida a Hernando Colón, a partir de su paralelismo textual y retórico con el libro I de la Historia de las Indias de fray Bartolomé de las Casas. El análisis de motivos genealógicos —linaje consular romano, episodio de Mitrídates en Tácito, mención de Sabélico y etimologías providencialistas del nombre Cristóbal—, junto con la fractura de registro entre el bloque inicial y los capítulos náuticos, permite formular como hipótesis de trabajo la existencia de una interpolación posterior a 1539 en la tradición textual de la obra. La coincidencia de secuencias argumentativas específicas sugiere una relación de dependencia textual que podría vincularse al entorno documental accesible a Las Casas.
El estudio se plantea en términos filológicos y no pretende establecer una atribución categórica, sino delimitar las condiciones de posibilidad de una capa redaccional distinta en el inicio de la obra.
-Palabras clave: Hernando Colón, Bartolomé de las Casas, Historia del Almirante, Historia de las Indias, interpolación textual, genealogía nobiliaria.
-Abstract-
This article reassesses the opening chapters (1–15) of the Historia del Almirante, traditionally attributed to Hernando Colón, through their textual and rhetorical parallels with Book I of Bartolomé de las Casas’s Historia de las Indias. The analysis of genealogical motifs —Roman consular lineage, the Mithridates episode in Tacitus, the reference to Sabellico, and providential etymologies of the name Christopher— together with the shift in narrative register between the initial block and the nautical chapters, supports the hypothesis of a post-1539 interpolation within the textual tradition of the work. The convergence of highly specific argumentative sequences suggests a relationship of textual dependence potentially linked to documentary materials accessible to Las Casas. This study adopts a philological approach and does not claim definitive authorship, but rather seeks to define the conditions under which a distinct redactional layer at the beginning of the work becomes plausible.
Keywords: Hernando Colón, Bartolomé de las Casas, textual interpolation, genealogical discourse, historiography, authorship.
1. Introducción
La Historia del Almirante escrita por Hernando Colón presenta en sus capítulos iniciales un discurso genealógico y providencial que contrasta con el carácter descriptivo y náutico de los capítulos dedicados a los viajes a partir del capítulo XVI. Este contraste ha sido señalado por la crítica como una singularidad estructural de la obra.
Paralelamente, el libro I de la Historia de las Indias de Bartolomé de las Casas contiene un pasaje sobre el supuesto origen noble de Cristóbal Colón que reproduce una secuencia de autoridades clásicas y etimologías teológicas extraordinariamente específica: linaje consular romano, referencia a Cornelio Tácito y al cautiverio de Mitrídates, mención de Sabélico e interpretación providencial del nombre Cristóbal como Christum ferens o portador de Cristo.
La coincidencia de estos elementos en ambos textos plantea un problema de dependencia textual que hasta ahora no ha sido resuelto de forma concluyente.
2. La cuestión de la autoría hernandina: tradición y crítica.
La atribución de la "Historia del Almirante" a Hernando Colón ha sido aceptada durante largo tiempo como un dato prácticamente axiomático de la historiografía colombina. Sin embargo, diversos estudiosos han señalado la complejidad de su proceso de composición y transmisión, así como la ausencia de un manuscrito autógrafo que permita fijar con certeza la extensión de la intervención hernandina. Autores como Salvador de Madariaga, Antonio Rumeu de Armas o Consuelo Varela han advertido ya la heterogeneidad interna del texto y la problemática de sus secciones iniciales, en las que el discurso genealógico y providencial parece responder a un programa retórico distinto del resto de la obra.
Esta sospecha no implica negar la participación de Hernando en la redacción global de la biografía, sino reconocer que la obra, tal como ha llegado hasta nosotros, podría ser el resultado de una elaboración en capas, propia de la transmisión manuscrita del siglo XVI y de los procesos de fijación textual en ámbitos familiares y archivísticos.
Los primeros capítulos de la Historia del Almirante se abren con una operación discursiva que sitúa al protagonista en el horizonte simbólico de la nobleza clásica. La apelación a un linaje consular romano, apoyada en la autoridad de Cornelio Tácito y reforzada por la mención de Sabélico, constituye un ejemplo paradigmático de locus nobilitans, recurso frecuente en las genealogías del Quinientos destinadas a legitimar socialmente linajes de origen incierto o reciente.
Este procedimiento no se limita a la enumeración de antepasados ilustres, sino que se integra en una lectura providencial de la figura de Colón: el nombre Cristóbal se interpreta como Christum ferens, portador de Cristo, mientras que el apellido Colón se asocia simbólicamente con la idea de poblamiento del Nuevo Mundo. La biografía se transforma así en teleología: el navegante aparece predestinado desde su mismo nombre a cumplir una misión apostólica.
Tal construcción responde menos a una preocupación historiográfica en sentido moderno que a una estrategia de legitimación simbólica característica de la cultura nobiliaria del siglo XVI.
3. Paralelismo con la prosa lascasiana
El libro I de la Historia de las Indias de Bartolomé de las Casas reproduce con notable fidelidad esta misma secuencia argumentativa: la alusión al linaje generoso, la referencia a Tácito y al episodio de Mitrídates, la dignidad consular, la mención de Sabélico y la interpretación providencial del nombre. No se trata de una coincidencia temática general, sino de una concatenación específica de autoridades y motivos en idéntico orden lógico.
La probabilidad de que dos autores independientes elaboren de forma autónoma una cadena argumentativa tan particular resulta reducida. Se impone, por tanto, considerar la existencia de una relación de dependencia textual, ya sea por utilización de una fuente común o por reescritura directa.
La práctica historiográfica de Las Casas —caracterizada por la compilación, reorganización y comentario de materiales ajenos— hace plausible la segunda posibilidad, especialmente si se tiene en cuenta su acceso a papeles colombinos y su uso declarado del Diario del primer viaje.
El contraste entre el bloque genealógico inicial y los capítulos dedicados a la navegación es de orden no solo temático, sino estilístico y epistemológico. En los primeros domina la sintaxis periódica, la apelación a autoridades clásicas y la interpretación moral de los hechos; en los segundos, la prosa se vuelve operativa, cronológica y empírica, centrada en distancias, rumbos, vientos y conductas de la tripulación.
Este cambio de voz puede explicarse como una variación de género dentro de una misma obra, pero también es compatible con la existencia de estratos redaccionales distintos (diferente autor). La biografía comenzaría, en este sentido, no con la genealogía, sino con la experiencia náutica, quedando el prólogo nobiliario como una capa superpuesta o interpolación.
4. Cronología y condiciones de posibilidad de una interpolación
La muerte de Hernando Colón en 1539 establece el límite para cualquier redacción autógrafa. La fijación editorial del texto en 1571 presupone una fase previa de circulación manuscrita en la que pudieron producirse ajustes y reorganizaciones. La actividad historiográfica de Las Casas se sitúa precisamente en ese intervalo, lo que define una ventana cronológica compatible con una eventual intervención.
La hipótesis de una interpolación no requeriríamos suponer una falsificación consciente en sentido moderno, sino comprender la fluidez textual propia del siglo XVI, en la que la reescritura y la ampliación de materiales formaban parte de la práctica historiográfica habitual, aunque pudiéramos encontrarnos ante una intervención espuria.
La romanización del origen colombino cumple una doble función: por un lado, inscribe al navegante en la tradición de la nobleza clásica; por otro, refuerza la lectura providencial de su misión. El descubrimiento del Nuevo Mundo aparece así como culminación de un destino inscrito en la sangre y en el nombre.
Este dispositivo retórico se integra en la cultura de legitimación del mayorazgo colombino y en las estrategias de ennoblecimiento características del periodo, sin que ello permita atribuir intencionalidad directa a un autor concreto sin prueba documental.
5. Hipótesis de trabajo y conclusión.
La convergencia de paralelismo textual, fractura de registro y cronología compartida permite formular como hipótesis de trabajo la existencia de una capa redaccional (interpolación) distinta en los capítulos iniciales de la Historia del Almirante, compatible con la prosa y el método de Bartolomé de las Casas.
La Historia del Almirante se revela, a la luz de este análisis, como un texto de composición compleja, en el que el prólogo genealógico y providencial constituye una capa posterior a la redacción hernandina. La coincidencia con la prosa de Las Casas nos prueba de forma definitiva su autoría de esta interpolación y nos obliga a replantear el origen genovés de Cristóbal Colón que se fundamenta, especialmente, en el texto añadido tras la muerte de Hernando Colón.
Post Scriptum
Importante: les dejo las siguientes referencias que precisan con mayores datos y fuentes el contenido de este artículo:
__________________________________________
Referencias
En mi trabajo "Cristóbal Colón, judeoconverso español y valenciano" (2025) señaló diversas referencias concurrentes y coincidentes con la tesis de este artículo:
1.-El americanista Manuel Serrano y Sanz es crítico con la obra de Colón: “Lo primero que salta a los ojos al examinar la Historia de D. Fernando es lo impropio del título, pues no es más que una relación de los viajes y descubrimientos de su padre, hecha en vista de documentos fidedignos; el resto de la biografía de D. Cristóbal es poco, escrito con un desconocimiento inconcebible de los hechos de aquél antes de venir a España; con errores manifiestos y omisiones intencionadas ... D. Hernando, según el mismo confiesa, no tuvo de joven curiosidad por conocer la vida de su padre, y luego continuó en la misma ignorancia ... Extraña es la poca información documental que tuvo ... fuera de lo que atañe a los viajes de su padre; se reduce a unos documentos, en su mayor parte muy discutidos y discutibles”.
2.-Otro americanista, Antonio Ballesteros Beretta nos dice que la Historia del Almirante de Hernando Colón no sólo fue una fabulación del hijo del Almirante sino que, con posterioridad, fue ampliada por otros autores: “No se trata de una fuente cristalina; sus aguas turbias arrastran bastante fango intencional... En algunos dislates no siempre alcanzaremos el porqué de la desviación errónea... Adelantemos que algunas de las incongruencias no deben ser claramente atribuidas a Hernando, sino al interpolador o manipulador del manuscrito”.
-Antonio Ballesteros Beretta Cristóbal Colón y el descubrimiento de América (1945). 89 Rumeu de Armas, A. (1990). La época de Hernando Colón y su historia del almirante. Boletín de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras: Minervae Baeticae
3.-Antonio Rumeu de Armas resalta “la sorpresa de los estudiosos al comprobar las escandalosas invenciones y suspercherias, que manchan e invalidan los capítulos 1 a XV de la Historia del Almirante… ¿Pudo Hernando contradecirse de esta manera, y suscribir con su nombre las vacilaciones, los viajes y las descaradas mentiras?”
Asimismo, llama la atención del académico de Armas “la pobreza de información de que hace gala con respeto a la biografía de su padre antes de venir a Castilla, así como la agresividad polémica que se vislumbra en los capítulos aludidos”. De de Armas califica de “demencial” la aportación del hijo de Colón al linaje de su padre: “Por lo que respecta al linaje, la remota descendencia del procurador romano del Ponto Junius Cilo parece demencial. Igual sorpresa produce el parentesco con Guillaume de Casenove, llamado Coullon (Colombo el viejo) y Jorge Bissipat (Colombo el joven), nacidos en lugares tan dispares como Gascuña y Grecia. Estos dos marinos-piratas estuvieron al servicio del rey de Francia Luis XI. Los supuestos estudios en la Universidad de Pavía deben ser rechazados de plano”. Sostiene que la parte de la Historia del Almirante de Hernando Colón referente a “la biografía es algo añadido y postizo, ajeno por completo a la pluma de Hernando Colón. El engendro se debe a un autor desconocido que pudiera ser calificado como el primer falso cronicón de la Historia de España”.
Rumeu de Armas sostiene que fue Bartolomé de las Casas el que, a la muerte de Hernando Colón (1539), y sumergido en la copiosa librería dejada por el hijo del almirante, escribió su Historia de las Indias a partir de la biografía de Colón falsificada por órdenes de la nuera de Cristóbal Colón, viuda de su hijo Diego. Fallecidos Diego Colón (1526) y Hernando Colón (1539), y con la connivencia de Bartolomé de las Casas, se urdiría el falso relato partiendo del texto de Hernando Colón, Historia del Almirante. Hay que reseñar que el lógico resquemor que produjo en los herederos de Colón las reclamaciones y pleitos colombinos contra la corona española y la siempre interesada trayectoria de Bartolomé de las Casas, llevó al dominico y a la viuda de Diego Colón, a sellar una gran amistad y complicidad en sus reclamaciones contra los reyes. Colón, que entró a servicio de los Reyes Católicos y, a través del Escribano de Ración de D. Fernando, “colocó” a sus dos hijos, Diego y Hernando al servicio del Principe D. Juan, promogénito de Isabel y Fernando, como pájes reales, necesitaba mejorar su posición social antes y después de su muerte. Con el fín de obtener nuevamente el reconocimiento de sus títulos en su día revocados por los reyes y poder acceder a la abultada herencia de Colón, Maria de Toledo y Rojas empezaría a construir, a partir de la obra de Hernando, toda una fabulosa historia que emparentaba a los Colón, nada menos que con una estirpe romana, como hiciera Virgilio con su Enéida para atribuir un origen mítico al emperador Augusto.
-Rumeu de Armas, A. (1990). La época de Hernando Colón y su historia del almirante. Boletín de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras: Minervae Baeticae, 18, 7-25.
4.- Henry Vignaud, en sus “Etudes Critiques sur la vie de Colomb”, descubrió que este cuento, que relatan Don Femando y Fray Bartolomé, del Colón, capitán romano, citado por Comelio Tácito “en su Libro XH, al principio”, no tenía base alguna. El historiador francés demostró que en el texto de Tácito el que lleva preso a Roma a un Rey Mitridates, y recibe como premio las insignias Consulares, se llama Junius Cibo, y no Colón. Difícilmente podría derivarse de Cibo el apellido Colombo, pero no menos difícil seria el explicamos cómo Don Cristóbal, “dejado el apellido introducido por la costumbre, quiso llamarse Colón, restituyéndose al vocablo antiguo”. También conviene señalar en este párrafo de fray Bartolomé, el parecido existente de los antecedentes de los padres de Colón, “personas notables, en algún tiempo ricos”, con los que del propio Guillermo de Casenove, nos dejó Alonso de Falencia: y la afirmación que sigue de “cuyo trato en manera de vivir debió ser por mercaderías por la mar, según él mismo da a entender en una carta suya”, tan distinta de la supuesta en la tesis genovesa.
5.- Rómulo D. Carbia, historiador argentino, denuncia en su trabajo “la superchería en la historia del descubrimiento de América” que no es más que un fraude cometido por Las Casas sobre la obra de Hernando Colón para desacreditar a su enemigo ideológico el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo. El argentino achaca al fraile dominico Las Casas haber “bastardeado el Diario de a bordo del primer viaje y falsificado la carta de Toscanelli, las misivas de Colón a los Reyes Católicos de 1498 y 1501, así como otros diversos documentos de singular valor”.
-Carbia, Rómulo D. La superchería en la historia del descubrimiento de América 2 de septiembre de 1929. Universidad Nacional de La Plata. Argentina.
6.- El filólogo, historiador y profesor, uno de los pioneros de la Literatura Comparada en España, Alexandre Cioranescu, sostiene que Bartolomé de las Casas sirvió de involuntario autor para montar un fraude escandaloso. De acuerdo con la tesis del profesor rumano afincado en España, la Historia del Almirante no sería otra cosa que una versión alterada de la Historia de las Indias de Las Casas, o, en términos más claros, el borrador o redacción primitiva de esta última obra. Dicho manuscrito, una vez en poder del tercer almirante don Luis Colón, fue transportado a Italia, adulterado sin miramientos por el traducor Alfonso de Ulloa e impreso en Venecia.
-Alexandre Cioranescu Primera biografía de Cristóbal Colón. Fernando Colón y Bartolomé de las Casas. Aula de Cultura de Tenerife. 1960.