28/06/2026

LA METROLOGÍA DEL DIARIO DE A BORDO DE CRISTÓBAL COLÓN Y LA FALSIFICACIÓN DE BARTOLOMÉ DE LAS CASAS

 


Llibre del Consolat del Mar de Valencia. El Libro del Consulado del Mar o Libro del Consulado de Mar es un compendio de leyede derecho maritimo que rigió durante siglos el comercio en el Mediterráneo. Fue traducido a gran cantidad de lenguas y ha servido como base para la legislación marítima internacional actual.

Juan García Sentandreu
Director del Aula Colombina de la Real Academia de Cultura Valenciana
Presidente del Centro de Estudios Colombinos de la Comunidad Valenciana

Resumen

La interpretación tradicional del Diario del primer viaje de Cristóbal Colón sostiene que el Almirante anotaba menos leguas de las realmente recorridas para evitar el temor y el desánimo de la tripulación durante la travesía atlántica. Esta explicación, transmitida por Bartolomé de las Casas, ha sido aceptada durante siglos sin apenas discusión crítica. Sin embargo, la pérdida del manuscrito autógrafo obliga a reconsiderar algunos aspectos esenciales de la transmisión textual.

El presente trabajo plantea la hipótesis de que las diferencias entre las distancias reales y las consignadas en el Diario no respondieran necesariamente a una estrategia psicológica de Colón, sino a la existencia de una metrología marítima valenciana distinta de la castellana. Se analizan las equivalencias entre millas y leguas recogidas en el texto, la coexistencia de sistemas métricos en el siglo XV y la escasa verosimilitud de que navegantes experimentados como los hermanos Pinzón desconocieran la distancia efectivamente recorrida. Finalmente, se propone que Bartolomé de las Casas castellanizó, como hizo en tantas otras cosas, las unidades originales empleadas por Colón, ofreciendo posteriormente una explicación literaria y fabulosa de su interpolación.

Palabras clave: Cristóbal Colón; Bartolomé de las Casas; metrología medieval; legua mediterránea; legua castellana; navegación atlántica; hermanos Pinzón; Diario de a bordo.

Abstract

The traditional interpretation of Christopher Columbus's Diary of the First Voyage maintains that the Admiral deliberately recorded fewer leagues than those actually sailed in order to prevent fear and discouragement among the crew during the Atlantic crossing. This explanation, transmitted by Bartolomé de las Casas, has been accepted for centuries with little critical discussion. However, the loss of the original autograph manuscript compels us to reconsider some essential aspects of its textual transmission.

This study advances the hypothesis that the discrepancies between the actual distances travelled and those recorded in the Diary were not necessarily the result of a psychological strategy employed by Columbus, but rather reflected the existence of a valencian maritime metrology different from the Castilian one. The paper examines the equivalences between miles and leagues preserved in the text, the coexistence of different systems of measurement in the fifteenth century, and the implausibility that experienced navigators such as the Pinzón brothers could have been unaware of the true distances covered.

Finally, it is proposed that Bartolomé de las Casas, as he did in many other respects, Castilianized the original units of measurement employed by Columbus, subsequently providing a literary and somewhat fanciful explanation to justify his own interpolation.

Keywords: Christopher Columbus; Bartolomé de las Casas; medieval metrology; Mediterranean league; Castilian league; Atlantic navigation; Pinzón brothers; ship's log.

1. Introducción

Uno de los problemas más complejos que presenta el estudio del primer viaje de Cristóbal Colón radica en la ausencia del manuscrito autógrafo del Diario de a bordo. El texto conocido por la historiografía procede fundamentalmente del resumen elaborado por Bartolomé de las Casas varias décadas después de los acontecimientos, circunstancia que obliga a examinar críticamente no solo los contenidos narrativos, sino también los aspectos técnicos y metrológicos transmitidos por el dominico.

Entre estos últimos destaca la conocida afirmación de que Colón «contaba menos leguas de las que andaba para que la gente no se espantase y desmayase». La explicación ha adquirido con el tiempo un carácter casi legendario, presentando al Almirante como un capitán prudente que protegía psicológicamente a sus hombres ocultándoles la verdadera magnitud de la travesía.

Sin embargo, dicha interpretación plantea importantes interrogantes. ¿Podían realmente marinos profesionales como Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón o los pilotos de las tres naves ignorar la distancia recorrida durante semanas de navegación oceánica? ¿No realizaban acaso sus propios cálculos mediante la navegación por estima, los relojes de arena y la observación permanente del viento y del rumbo?

La presente investigación propone una hipótesis alternativa. Tal vez la divergencia entre las distancias reales y las consignadas en el Diario no obedeciera a una manipulación deliberada de Colón destinada a tranquilizar a la tripulación, sino a la utilización por parte de Colón de un sistema metrológico marítimo diferente del castellano, la metrología valenciana. En tal caso, Bartolomé de las Casas habría manipulado los valores metricos marítimos con otra de sus acostumbradas fabulaciones, tal como lo hizo con tantas otras menciones que difieren radicalmente con el Colón de las Cartas a los Reyes recopiladas en el Libro Copiador.

2. La coexistencia de sistemas metrológicos en la navegación del siglo XV

La Europa del siglo XV carecía de una uniformidad metrológica comparable a la actual. Cada reino y cada tradición marítima conservaban medidas propias, transmitidas por la costumbre y por la práctica profesional.

La metrología castellana utilizaba una milla equivalente aproximadamente a 1.393 metros, de modo que la legua terrestre ordinaria alcanzaba los 5.572 metros.

Por el contrario, la tradición marítima mediterránea, heredera de la antigüedad romana y ampliamente difundida entre valencianos, mallorquines, catalanes, italianos y portugueses y cuya navegación estaba regulada en el Libro del Primer Consulado del Mar creado en Valencia  en 1283 por Pedro III de Aragón y Valencia, el Grande, empleaba una milla de unos 1.480 metros y una legua formada por cuatro millas, equivalente aproximadamente a 5.920 metros.

La diferencia entre ambos sistemas puede resumirse del siguiente modo:

Unidad Equivalencia histórica Metros aproximados
Milla castellana 1.000 pasos castellanos 1.393 m
Legua castellana 4 millas castellanas 5.572 m
Milla mediterránea valenciana 1.000 pasos romanos 1.480 m
Legua mediterránea
valenciana
4 millas romanas 5.920 m

La diferencia total entre ambas leguas asciende a 348 metros, lo que representa aproximadamente un 6,2 % de incremento respecto a la castellana. Después de centenares de leguas recorridas, la desviación acumulada adquiere una enorme relevancia para la reconstrucción histórica de las derrotas colombinas.

El Llibre del Consolat de Mar, compilado en Valencia y convertido en el principal código jurídico marítimo del Mediterráneo occidental, no establece expresamente la longitud exacta de la legua o de la milla utilizadas por los navegantes. No obstante, constituye una prueba indiscutible de la existencia de una tradición náutica autónoma, anterior y ajena a la uniformización castellana posterior.

En consecuencia, resulta perfectamente plausible que un navegante formado en ese ámbito mediterráneo utilizara unidades distintas de las habituales en Castillaz, más aún si tenemos  en cuenta  su origen valenciano tal como defendemos en nuestras publicaciones 

3. Las equivalencias del Diario colombino

Las propias anotaciones transmitidas por Bartolomé de las Casas revelan una constante extraordinaria: la equivalencia invariable de cuatro millas por legua.

El 11 de octubre de 1492, pocas horas antes del descubrimiento, se lee:

«Andarían noventa millas, que son veintidós leguas y media.»

La operación es exacta:

90 ÷ 22,5 = 4.

El 26 de enero de 1493 vuelve a repetirse idéntica proporción:

«Anduvo cincuenta y seis millas, que son catorce leguas.»

Y el 2 de febrero:

«Anduvo cuarenta millas, que son diez leguas.»

En todos los casos, la relación permanece inalterable.

La cuestión esencial no consiste, por tanto, en determinar cuántas millas formaban una legua, sino en establecer qué tipo de milla empleaba originalmente Cristóbal Colón.

Si dichas millas correspondían a la tradición mediterránea, la explicación convencional sobre la reducción deliberada de las distancias adquiere una dimensión completamente diferente.

4. La fragilidad de la interpretación tradicional

Bartolomé de las Casas afirma reiteradamente que Colón ocultaba la verdadera distancia recorrida para evitar el miedo de la tripulación:

«Acordó contar menos de las que andaba, porque si el viaje fuese luengo no se espantase y desmayase la gente.»

La imagen es poderosa desde el punto de vista literario y moral. Presenta a Colón como un líder prudente, paternal y providencial.

Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente técnica, la explicación resulta problemática.

Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez Pinzón pertenecían a una de las familias marineras más prestigiosas del Atlántico ibérico. Los pilotos de cada nave realizaban sus propias estimaciones mediante la observación del rumbo, la velocidad del viento y el tiempo transcurrido, utilizando relojes de arena y procedimientos habituales de navegación por estima.

Resulta difícil aceptar que hombres con semejante experiencia ignorasen durante semanas la verdadera distancia recorrida por la expedición. La ocultación sistemática de las leguas únicamente habría podido afectar a los marineros menos especializados, pero no a quienes dirigían materialmente la navegación.

La explicación transmitida por Las Casas parece responder más a una construcción moral y narrativa propia del siglo XVI que a una descripción técnica rigurosa de la práctica náutica del siglo XV.

5. Hipótesis de una castellanización metrológica

A la luz de estas consideraciones, cabe plantear una interpretación alternativa.

Bartolomé de las Casas no trabajó sobre el manuscrito original con criterios filológicos modernos. Su labor consistió en resumir, explicar y hacer comprensibles para sus contemporáneos castellanos las anotaciones del Almirante, dando una preponderancia a elementos castellanos cuando nobfuecasí en la voluntad  original del Almirante.

No puede descartarse que aplicara el mismo procedimiento a las unidades de medida.

Si Colón utilizaba una metrología marítima mediterránea valenciana, el dominico pudo haber traducido aquellas magnitudes al lenguaje castellano de su tiempo, acompañando dicha adaptación con una explicación moralmente edificante: la supuesta voluntad del Almirante de tranquilizar a sus hombres.

Desde esta perspectiva, la célebre historia de las leguas ocultas podría constituir una racionalización posterior destinada a justificar diferencias metrológicas que los lectores castellanos del siglo XVI ya no comprendían plenamente.

La hipótesis no implicaría en sí  necesariamente una falsificación o manipulación sino  fuera porque la obra lascasiana está plagada de ellas.

Conclusiones

  1. El Diario autógrafo de Cristóbal Colón se ha perdido, por lo que toda interpretación depende del texto transmitido por Bartolomé de las Casas.

  2. Las equivalencias conservadas muestran de manera constante una relación de cuatro millas por legua.

  3. La coexistencia de sistemas metrológicos diferentes en el siglo XV permite contemplar la posibilidad de que Colón empleara una legua marítima mediterránea valenciana de aproximadamente 5.920 metros y no la legua castellana de 5.572 metros.

  4. La explicación tradicional según la cual Colón ocultaba las distancias reales para evitar el miedo de la tripulación presenta dificultades técnicas considerables, especialmente si se tiene en cuenta la experiencia náutica de los hermanos Pinzón y de los pilotos embarcados.

  5. Bartolomé de las Casas castellanizó las unidades originales del Diario ofreciendo posteriormente una explicación literaria y moral mas romántica que real y iempre para imponer un protagonismo castellano rivalizando con Aragón

Referencias documentales

  • Diario del primer viaje de Cristóbal Colón (1492-1493), versión transmitida por Bartolomé de las Casas.
  • Llibre del Consolat de Mar, compilación valenciana de los siglos XIV y XV.
  • Mayorazgo de Cristóbal Colón (1498).
  • Testamento de Cristóbal Colón (1505).

Bibliografía

  • Ballesteros Beretta, Antonio. Cristóbal Colón y el descubrimiento de América. Barcelona: Salvat, 1945.

  • Casas, Bartolomé de las. Historia de las Indias. Ed. Agustín Millares Carlo. México: Fondo de Cultura Económica, 1951.

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  • Taviani, Paolo Emilio. Cristóbal Colón. Génesis del gran descubrimiento. Barcelona: Noguer, 1983.

  • Varela, Consuelo (ed.). Cristóbal Colón. Textos y documentos completos. Madrid: Alianza Editorial, 1982.

  • Vicens Vives, Jaime. Manual de historia económica de España. Barcelona: Vicens Vives, 1967.

  • García de Valdeavellano, Luis. Curso de historia de las instituciones españolas. Madrid: Revista de Occidente, 1968.

  • Consolat de Mar. Llibre del Consolat de Mar. Valencia: diversas ediciones críticas.

  • García Sentandreu, Juan.  Código Valencia. El origen de Cristóbal Colón. 2019. 2024.

  • García Sentandreu, Juan.  Cristóbal Colón, judeoconverso español y valenciano. 2025

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